El Boca Juniors dio hoy un paso fundamental para lograr el título de campeón del Torneo Apertura argentino al derrotar a domicilio por 1-2 al Godoy Cruz de Mendoza en el partido más destacado de la decimosexta jornada.
Con este resultado, el equipo que dirige Julio César Falcioni estiró a 26 su racha de encuentros imbatido y se aseguró el primer puesto del certamen al alcanzar los 36 puntos, nueve más que el único escolta, el Tigre, que el viernes abrió la fecha con una goleada en casa sobre el Atlético de Rafaela por 3-0.
El Boca, en el que volvió a ser baja por quinto partido consecutivo el creativo Juan Román Riquelme, lució hoy en Mendoza su habitual solidez ante un rival que siempre le ha complicado en los últimos tiempos.
Una gran jugada colectiva del líder concluyó con un gol a los nueve minutos del delantero Darío Cvitanich, quien marcó su segundo tanto con la camiseta auriazul.
El conjunto del uruguayo Jorge 'Polilla' Da Silva, el más goleador del torneo, no logró poner en peligro a la granítica defensa del Boca, que amplió la ventaja antes de irse al descanso con un gol de penalti del zaguero Rolando Schiavi a los 37 minutos.
El Boca reguló el ritmo en el segundo tiempo y, pese a que perdió el manejo del balón, no fue inquietado en demasía por el Godoy Cruz hasta el minuto 86, cuando Ariel Rojas despachó un violento remate desde 35 metros que superó la estirada de Agustín Orión.
El equipo local se fue con todo al ataque, pero el oficio del ganador le aseguró la victoria.
El Banfield de Ricardo La Volpe, próximo rival del Boca Juniors, empató en su estadio 2-2 con el Argentinos Juniors y quedó como único colista en la clasificación.
Fabián Bordagaray anotó el 1-0 para el Argentinos Juniors en el minuto 26, pero Jonatan Gómez y Facundo Ferreyra colocaron arriba en el marcador al Banfield con tantos en el 56 y 87, respectivamente.
Sin embargo, el ariete paraguayo Santiago Salcedo consiguió la agónica igualada después de un descuido de la defensa del equipo local cuando se jugaban tres minutos de descuento.
El delantero uruguayo Javier Chevantón anotó hoy su primer gol en el fútbol argentino que sirvió para que el Colón rescatara un punto a domicilio al empatar 1-1 con el Vélez Sarsfield.
El exjugador del Lecce italiano ingresó en la segunda etapa en sustitución del medio Tomás Costa y a los 46 minutos clavó un notable tiro libre en el ángulo derecho del portero Germán Montoya, cuyo vuelo hizo más espectacular el tanto, el número 147 en la carrera del uruguayo.
Leandro Velázquez, a los 20 minutos, había abierto la cuenta para el Vélez, que jugó con una formación plagada de juveniles porque el martes próximo debe recibir a la Liga de Quito en la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana.
Pese a ello, el equipo que dirige Ricardo Gareca fue superior en el primer tiempo al Colón, que se recuperó en el segundo con los ingresos de Chevantón y Carlos Luque, quienes aportaron más movilidad y presencia ofensiva.
En otro partido disputado hoy, el Estudiantes de La Plata, colista en la clasificación, volvió al triunfo después de cinco jornadas al vencer fuera de casa al Arsenal por 2-1.
El punta Mauro Óbolo puso en ventaja al conjunto de la localidad bonaerense de Sarandí en el minuto 20, pero Gastón 'la gata' Fernández y Juan Sebastián Verón, que disputa sus últimos encuentros en el fútbol profesional, dieron la vuelta al resultado con tantos en el 55 y el 80, respectivamente.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Video River Plate 1 - Rosario Central 1
River Plate rescató un punto con su empate frente a Rosario Central 1-1 y alcanzó a Instituto de Córdoba en la cima de la Primera B Nacional, en un partido jugado por la 16ta. fecha con un marco de primera división en el estadio Monumental.
La visita se puso en ventaja con un tanto de Gonzalo Castillejos a los 3 minutos del segundo período y River logró la igualdad a los 32m. a través de Fernando Cavenaghi, máximo goleador del torneo (13).
Con el empate, River sumó 30 unidades y aguardará por una derrota de Instituto -recibe a Independiente Rivadavia de Mendoza el lunes- para conservar la vanguardia del torneo.
En el segundo partido en el Monumental, tras la suspensión por los incidentes del descenso, el local mostró altibajos en el funcionamiento, estuvo al borde de la derrota y también cerca de ganarlo en el final con una reacción más anímica que futbolística.
Al igual que en el partido anterior frente a Atlético Tucumán (0-2), el equipo de Almeyda fue superado en diversos pasajes por un Central, que mostró una formación sólida en defensa, compacta entre sus líneas y concentrada en su totalidad.
Pero que se cuidó por demás en el tramo final del partido y permitió la reacción de un equipo capaz de suplir las falencias colectivas con la jerarquía individual de sus hombres de ataque.
Los rosarinos crecieron en el partido a partir del bloqueo de los mediocampistas externos locales (Carlos Sánchez y Lucas Ocampos) con el trabajo de Federico Carrizo y Omar Zarif, quienes además fueron protagonistas en el ataque de su equipo.
Con esa estrategia y el desprendimiento rápido de sus volantes, Central tomó mal parado a su rival en más de una ocasión y generó situaciones claras de gol.
Castillejos, que suma ocho tantos en la temporada, contó con la primera a la media hora de juego cuando estrelló una pelota en el travesaño, luego de un anticipo a toda la defensa dentro del área grande.
En esa etapa, la dupla Cavenaghi-Alejandro "Chori" Domínguez, de buen rendimiento en el segundo período, apenas se conectó a una estructura colectiva desajustada.
La visita puso en evidencia el desacople cuando Castillejos, tras un pase excelso de Martín Rivero, convirtió en gol una réplica liderada por Carrizo, que demandó una buena intervención previa de Leandro Chichizola.
Por la misma vía, Central pudo definir el partido pero no tuvo impacto y con el correr del reloj se refugió peligrosamente cerca del arco defendido por Jorge Broun.
Entonces River, con Domínguez como principal generador de juego y Cavenaghi dentro del área, mejoró su producción ofensiva hasta conseguir una igualdad justificada en el tramo final del partido.
Antes del empate, que fue el primero de sus dos errores en el partido, Broun ante el goleador "millonario" (8m.) y Lucas Ocampos (16m.).
Aunque en el descuento, luego de otra mala salida, permitió que una definición exigida de Andrés Ríos rebotara en el palo derecho para sumarle un gran dramatismo al final del juego.
La visita se puso en ventaja con un tanto de Gonzalo Castillejos a los 3 minutos del segundo período y River logró la igualdad a los 32m. a través de Fernando Cavenaghi, máximo goleador del torneo (13).
Con el empate, River sumó 30 unidades y aguardará por una derrota de Instituto -recibe a Independiente Rivadavia de Mendoza el lunes- para conservar la vanguardia del torneo.
En el segundo partido en el Monumental, tras la suspensión por los incidentes del descenso, el local mostró altibajos en el funcionamiento, estuvo al borde de la derrota y también cerca de ganarlo en el final con una reacción más anímica que futbolística.
Al igual que en el partido anterior frente a Atlético Tucumán (0-2), el equipo de Almeyda fue superado en diversos pasajes por un Central, que mostró una formación sólida en defensa, compacta entre sus líneas y concentrada en su totalidad.
Pero que se cuidó por demás en el tramo final del partido y permitió la reacción de un equipo capaz de suplir las falencias colectivas con la jerarquía individual de sus hombres de ataque.
Los rosarinos crecieron en el partido a partir del bloqueo de los mediocampistas externos locales (Carlos Sánchez y Lucas Ocampos) con el trabajo de Federico Carrizo y Omar Zarif, quienes además fueron protagonistas en el ataque de su equipo.
Con esa estrategia y el desprendimiento rápido de sus volantes, Central tomó mal parado a su rival en más de una ocasión y generó situaciones claras de gol.
Castillejos, que suma ocho tantos en la temporada, contó con la primera a la media hora de juego cuando estrelló una pelota en el travesaño, luego de un anticipo a toda la defensa dentro del área grande.
En esa etapa, la dupla Cavenaghi-Alejandro "Chori" Domínguez, de buen rendimiento en el segundo período, apenas se conectó a una estructura colectiva desajustada.
La visita puso en evidencia el desacople cuando Castillejos, tras un pase excelso de Martín Rivero, convirtió en gol una réplica liderada por Carrizo, que demandó una buena intervención previa de Leandro Chichizola.
Por la misma vía, Central pudo definir el partido pero no tuvo impacto y con el correr del reloj se refugió peligrosamente cerca del arco defendido por Jorge Broun.
Entonces River, con Domínguez como principal generador de juego y Cavenaghi dentro del área, mejoró su producción ofensiva hasta conseguir una igualdad justificada en el tramo final del partido.
Antes del empate, que fue el primero de sus dos errores en el partido, Broun ante el goleador "millonario" (8m.) y Lucas Ocampos (16m.).
Aunque en el descuento, luego de otra mala salida, permitió que una definición exigida de Andrés Ríos rebotara en el palo derecho para sumarle un gran dramatismo al final del juego.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Boca Juniors 0-0 Racing Club
Boca Juniors y Racing Club igualaron sin goles un partido en que no se jugó bien, que resultó sumamente accidentado y en el que el puntero del Apertura estuvo más cerca de la victoria, pero cada vez que tuvo una oportunidad chocó contra la seguridad del arquero Sebastián Saja.
Racing quedó reducido a diez jugadores desde los 4 minutos del segundo tiempo por la expulsión de Agustín Pelletieri y a nueve desde los 31, cuando vio la roja el colombiano Teófilo Gutiérrez, en los dos casos por indiscutibles decisiones del árbitro Néstor Pitana, quien cometió varios errores, pero en esas dos instancias clave no merece reparos.
Con esta igualdad en el tanteador, Boca terminó la jornada del domingo con ocho unidades de ventaja sobre su escolta Racing, cuando al campeonato le quedan apenas cuatro fechas por delante. De todos modos, este lunes Lanús puede ponerse a siete de los xeneizes, pero para eso deberá vencer a Arsenal en el Néstor Díaz Pérez.
Fue un partido muy conversado, con fricciones permanentes y protestas a cada paso, pero en el que Racing casi no inquietó a Agustín Orion mientras que Boca convirtió en figura al guardavalla del adversario.
Boca comenzó ejerciendo el control del juego, haciendo circular bien la pelota en ataque y en el primer cuarto de hora contó con tres llegadas.
La primera situación propicia se vio a los 4 minutos. Un remate de Cristian Chávez desde fuera del área resultó apenas desviado con relación al palo derecho de Saja. La segunda ocurrió a los 11. Hubo un cabezazo de Rolando Schiavi, por tiro libre de Pablo Mouche desde la izquierda, que exigió una destacada intervención del arquero de Racing.
Dos minutos más tarde hubo otro tiro libre de Mouche que cabeceó Schiavi, esa vez levemente desviado sobre el palo izquierdo.
Después el juego comenzó a emparejarse. Racing contó con su única y muy buena oportunidad en toda la etapa con una gran entrega de Teó Gutiérrez para Gabriel Hauche. El ex Argentinos Juniors apareció por derecha y en el área y saco un disparo al palo más cercano, pero Orion lo desvió al córner.
En el último segmento del primer período predominaron las imprecisiones, ninguno elaboró acciones ofensivas bien concebidas y ya no hubo riesgos para los arqueros.
El segundo capítulo comenzó con un rechazo de Saja que capturó Leandro Somoza rematando por encima del travesaño antes del primer minuto.
Sobre los 4, Pelletieri cortó un contraataque de Boca con infración desde atrás contra Chávez y se ganó su segunda amonestación y la consecuente tarjeta roja.
La diferencia numérica no marcó distancias en el juego, aunque Racing ni se acercaba al área rival y Boca, aunque muy forzado, producía algún desequilibriio.
A los 7, Saja le tapó un cabezazo a Nicolás Blandi; a los 11 un remate de Mouche se fue apenas desviado y a los 27 el arquero visitante volvió a tener trabajo ante un disparo de Juan Manuel Insaurralde.
Iban 31 minutos cuando Gutiérrez llegó en una peligrosa corrida hacia el área, rodó apareado por Facundo Roncaglia y reaccionó parándose y tirándole un empujón a Pitana, que debió haberlo expulsado de inmediato, pero que en cambio decidió amonestarlo por segunda vez con el mismo resultado.
Racing retrocedió, dejó a Hauche y más tarde a Valentín Viola como única referencia ofensiva y hasta estuvo cerca del gol en una corrida solitaria del Demonio, a los 36, con un remate desde un ángulo muy cerrado que dio en el palo y se fue.
A los 35, Saja volvió a lucirse, esa vez frente a Chávez, y en el segundo minuto agregado Boca tuvo la mejor ocasión del todo el partido, pero Mouche, con dos compañeros que esperaban la entrega sin marca, prefirió rematar, otra vez controló el arquero y ya no hubo más.
Racing quedó reducido a diez jugadores desde los 4 minutos del segundo tiempo por la expulsión de Agustín Pelletieri y a nueve desde los 31, cuando vio la roja el colombiano Teófilo Gutiérrez, en los dos casos por indiscutibles decisiones del árbitro Néstor Pitana, quien cometió varios errores, pero en esas dos instancias clave no merece reparos.
Con esta igualdad en el tanteador, Boca terminó la jornada del domingo con ocho unidades de ventaja sobre su escolta Racing, cuando al campeonato le quedan apenas cuatro fechas por delante. De todos modos, este lunes Lanús puede ponerse a siete de los xeneizes, pero para eso deberá vencer a Arsenal en el Néstor Díaz Pérez.
Fue un partido muy conversado, con fricciones permanentes y protestas a cada paso, pero en el que Racing casi no inquietó a Agustín Orion mientras que Boca convirtió en figura al guardavalla del adversario.
Boca comenzó ejerciendo el control del juego, haciendo circular bien la pelota en ataque y en el primer cuarto de hora contó con tres llegadas.
La primera situación propicia se vio a los 4 minutos. Un remate de Cristian Chávez desde fuera del área resultó apenas desviado con relación al palo derecho de Saja. La segunda ocurrió a los 11. Hubo un cabezazo de Rolando Schiavi, por tiro libre de Pablo Mouche desde la izquierda, que exigió una destacada intervención del arquero de Racing.
Dos minutos más tarde hubo otro tiro libre de Mouche que cabeceó Schiavi, esa vez levemente desviado sobre el palo izquierdo.
Después el juego comenzó a emparejarse. Racing contó con su única y muy buena oportunidad en toda la etapa con una gran entrega de Teó Gutiérrez para Gabriel Hauche. El ex Argentinos Juniors apareció por derecha y en el área y saco un disparo al palo más cercano, pero Orion lo desvió al córner.
En el último segmento del primer período predominaron las imprecisiones, ninguno elaboró acciones ofensivas bien concebidas y ya no hubo riesgos para los arqueros.
El segundo capítulo comenzó con un rechazo de Saja que capturó Leandro Somoza rematando por encima del travesaño antes del primer minuto.
Sobre los 4, Pelletieri cortó un contraataque de Boca con infración desde atrás contra Chávez y se ganó su segunda amonestación y la consecuente tarjeta roja.
La diferencia numérica no marcó distancias en el juego, aunque Racing ni se acercaba al área rival y Boca, aunque muy forzado, producía algún desequilibriio.
A los 7, Saja le tapó un cabezazo a Nicolás Blandi; a los 11 un remate de Mouche se fue apenas desviado y a los 27 el arquero visitante volvió a tener trabajo ante un disparo de Juan Manuel Insaurralde.
Iban 31 minutos cuando Gutiérrez llegó en una peligrosa corrida hacia el área, rodó apareado por Facundo Roncaglia y reaccionó parándose y tirándole un empujón a Pitana, que debió haberlo expulsado de inmediato, pero que en cambio decidió amonestarlo por segunda vez con el mismo resultado.
Racing retrocedió, dejó a Hauche y más tarde a Valentín Viola como única referencia ofensiva y hasta estuvo cerca del gol en una corrida solitaria del Demonio, a los 36, con un remate desde un ángulo muy cerrado que dio en el palo y se fue.
A los 35, Saja volvió a lucirse, esa vez frente a Chávez, y en el segundo minuto agregado Boca tuvo la mejor ocasión del todo el partido, pero Mouche, con dos compañeros que esperaban la entrega sin marca, prefirió rematar, otra vez controló el arquero y ya no hubo más.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Video Guillermo Brown 1 - 4 River Plate
River Plate accedió a lo más alto de las posiciones en el torneo de la Primera B Nacional, al derrotar como visitante a Guillermo Brown de Puerto Madryn, por 4-1, en partido válido por la 15ta. fecha.
Con este resultado, el equipo de Núñez arribó a la vanguardia, junto a Instituto de Córdoba, ambos con 29 unidades, mientras que el elenco chubutense permanece con 13 y en zona de descenso directo.
En un estadio Raúl Conti colmado por casi 15 mil espectadores, el conjunto de Matías Almeyda supo aguantar la presión del rival en el tramo inicial del partido y, después, resolvió el pleito con sencillez.
A los 34m. del primer tiempo, y tras una maniobra de pelota detenida, el juvenil volante Lucas Ocampos estampó la apertura del marcador, mediante un golpe de cabeza.
Apenas comenzada la segunda parte, y cuando todavía no se había cumplido el primer minuto, Brown de Puerto Madryn recibió un golpe letal para sus aspiraciones.
Es que Alejandro "Chori" Domínguez picó desde atrás, aprovechó una cesión en profundidad y pudo definir con tranquilidad ante la salida del arquero Sebastián Pereyra, para situar 2-0 arriba al "millonario".
En ese segundo período, Fernando Cavenaghi, goleador del equipo con 12 conquistas, sacó a relucir su chapa de oportunista del área y metió sendos goles a los 11m. (aprovechó un rebote largo que dio el guardavallas local) y a los 33m. (remate desde fuera, que se coló junto a un palo).
En el tramo final del partido, Brown, siempre alentado por su público a pesar del resultado adverso, logró descontar, a partir de un penal ejecutado por Gastón Bottino, tras una infracción que Leandro González Pirez le cometió al propio goleador.
En el arranque, tal como se esperaba, el conjunto de Dalcio Giovagnoli se acomodó mejor a las dimensiones chicas de la cancha y, con una asfixiante presión, complicó los planes del "Millonario".
Y en una de sus primeras incursiones hacia al área rival, un cabezazo de Hernán Zanni obligó una estupenda respuesta de Leandro Chichizola (8m.). Enseguida, un remate desde afuera de Diego Giménez (10m.) se fue apenas desviado.
River emparejó las riendas del encuentro recién al promediar el primer segmento y con la jerarquía individual de sus hombres empezó a sentar supremacía.
Así, a los 34m., cuando ya jugaba mejor que su adversario, el equipo de Almeyda cantó gol y apertura. Centro al área y cabezazo de Ocampos que se incrustó junto al poste derecho.
Si el modesto Brown pretendía ensayar una reacción en el segundo período, el tempranero gol del "Chori" Domínguez sentenció la lucha. El ex Quilmes picó desde atrás, quebró la ley del offside y sometió a Pereyra, para poner las cosas 2-0.
A partir de esa conquista, River fue amo y señor y aumentó cuando se lo propuso, a través de Cavenaghi.
A Brown solamente le quedó el amor propio y la vergüenza deportiva para llegar al descuento, a poco del final, con un penal marcado por Bottino.
De esta manera, River superó con creces la excursión a Puerto Madryn y regresará a Buenos Aires con los tres puntos que imaginaba conquistar. Para que el tránsito hacia Primera División esté un partido más cerca.
Con este resultado, el equipo de Núñez arribó a la vanguardia, junto a Instituto de Córdoba, ambos con 29 unidades, mientras que el elenco chubutense permanece con 13 y en zona de descenso directo.
En un estadio Raúl Conti colmado por casi 15 mil espectadores, el conjunto de Matías Almeyda supo aguantar la presión del rival en el tramo inicial del partido y, después, resolvió el pleito con sencillez.
A los 34m. del primer tiempo, y tras una maniobra de pelota detenida, el juvenil volante Lucas Ocampos estampó la apertura del marcador, mediante un golpe de cabeza.
Apenas comenzada la segunda parte, y cuando todavía no se había cumplido el primer minuto, Brown de Puerto Madryn recibió un golpe letal para sus aspiraciones.
Es que Alejandro "Chori" Domínguez picó desde atrás, aprovechó una cesión en profundidad y pudo definir con tranquilidad ante la salida del arquero Sebastián Pereyra, para situar 2-0 arriba al "millonario".
En ese segundo período, Fernando Cavenaghi, goleador del equipo con 12 conquistas, sacó a relucir su chapa de oportunista del área y metió sendos goles a los 11m. (aprovechó un rebote largo que dio el guardavallas local) y a los 33m. (remate desde fuera, que se coló junto a un palo).
En el tramo final del partido, Brown, siempre alentado por su público a pesar del resultado adverso, logró descontar, a partir de un penal ejecutado por Gastón Bottino, tras una infracción que Leandro González Pirez le cometió al propio goleador.
En el arranque, tal como se esperaba, el conjunto de Dalcio Giovagnoli se acomodó mejor a las dimensiones chicas de la cancha y, con una asfixiante presión, complicó los planes del "Millonario".
Y en una de sus primeras incursiones hacia al área rival, un cabezazo de Hernán Zanni obligó una estupenda respuesta de Leandro Chichizola (8m.). Enseguida, un remate desde afuera de Diego Giménez (10m.) se fue apenas desviado.
River emparejó las riendas del encuentro recién al promediar el primer segmento y con la jerarquía individual de sus hombres empezó a sentar supremacía.
Así, a los 34m., cuando ya jugaba mejor que su adversario, el equipo de Almeyda cantó gol y apertura. Centro al área y cabezazo de Ocampos que se incrustó junto al poste derecho.
Si el modesto Brown pretendía ensayar una reacción en el segundo período, el tempranero gol del "Chori" Domínguez sentenció la lucha. El ex Quilmes picó desde atrás, quebró la ley del offside y sometió a Pereyra, para poner las cosas 2-0.
A partir de esa conquista, River fue amo y señor y aumentó cuando se lo propuso, a través de Cavenaghi.
A Brown solamente le quedó el amor propio y la vergüenza deportiva para llegar al descuento, a poco del final, con un penal marcado por Bottino.
De esta manera, River superó con creces la excursión a Puerto Madryn y regresará a Buenos Aires con los tres puntos que imaginaba conquistar. Para que el tránsito hacia Primera División esté un partido más cerca.
domingo, 13 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Video Gimnasia y Esgrima de Jujuy 1 - 4 River Plate
River Plate fue muy contundente en su visita a Jujuy y de la mano de Fernando Cavenaghi, el goleador de la noche con cuatro conquistas, venció 4-1 a Gimnasia y Esgrima en el Estadio 23 de Agosto.
Cavenaghi puso el primer tanto a los 24 del primer tiempo, luego de un dudoso penal cobrado por Pablo Lunati del arquero Federico Crivelli en perjuicio de Alejandro Domínguez.
Luego, en la segunda mitad, el Torito de General O'Brien marcó otros tres tantos, uno de ellos de taco, para establecer marcadas diferencias en el resultado más allá del polémico penal de la etapa inicial. El descuento lo marcó el defensor Nicolás Minici a los 42 minutos.
Con este resultado el elenco millonario vuelve provisoriamente a la cima de la Primera B Nacional con 26 puntos, hasta tanto juegue el líder del campeonato hasta el comienzo de esta decimotercera fecha, Instituto, ante Guillermo Brown, este domingo en Puerto Madryn.
Los dirigidos por Matías Almeyda salieron a buscar el encuentro desde el comienzo, presionando en campo del oponente y obligando a su rival a los envíos largos en busca de sus delanteros Jorge Luna y Marcos Pirchio.
River tuvo en ese comienzo buenas escaladas por la derecha de la mano del uruguayo Carlos Sánchez y Luciano Abecasis, además del peso aportado cerca del área y dentro de ella por Cavenaghi y Alejandro Domínguez.
A los 13 minutos, El Chori probó con una volea desde la puerta del área que Federico Crivelli despejó volando a su derecha. Luego, el propio Domínguez, a los 22, le quitó el balón en la salida a Víctor Soto y se fue en diagonal mano a mano ante Crivelli. El arquero tapó con sus manos y se quedó con la pelota, al tiempo que Domínguez cayó dentro del área.
Lunati, sancionó un dudoso penal y Cavenaghi se encargó de cambiarlo por gol acomodando el disparo junto al palo izquierdo.
Gimnasia careció de ideas en el mediocampo, el doble cinco compuesto por Pablo Saucedo y Maximiliano Rodríguez dio muchas ventajas y ante cada embate millonario el fondo del Lobo sufrió.
La única chance para los dirigidos por Salvador Ragusa había sido antes del gol Millonario cuando Pirchio desvió un remate, luego de ganarle en velocidad a Ramiro Funes Mori y definir por encima de Leandro Chihizola, quien había salido apresuradamente a cortar la jugada.
Ya en el segundo período River empezó a cerrar la faena desde el inicio. Cavenaghi recibió de espaldas al arco a los 5 minutos un pase de Domínguez, se fue en velocidad hacia el área, dejó en el camino a un defensor y cruzó el remate con comba para ubicar la pelota junto al palo izquierdo de Crivelli. Así se produjo el 2-0.
El arquero local evitó una nueva caída de su arco a los 8 minutos, tras un cabezazo del uruguayo Juan Manuel Díaz, aunque nada pudo hacer a los 23 luego de una nueva acción de Cavenaghi.
En un contragolpe letal, el Torito abrió a la derecha para Sánchez, éste devolvió la pared y Cavenaghi estrelló el balón contra el palo derecho. Sánchez capturó el rebote y cedió nuevamente para el goleador, quien de taco, estableció el 3-0.
Gimnasia intentó con acciones aisladas tras verse en tamaña desventaja. Logró el descuento recién a los 42, cuando Saucedo envió un centro bajo cruzado de derecha a izquierda por detrás de la defensa. En el segundo palo el defensor se arrojó hacia a adelante y superó a Chichizola en su estirada para enviar el balón al fondo de la red.
Cuando el partido expiraba Gustavo Bou realizó una buena diagonal de derecha al centro y habilitó a Cavenaghi, quien en el punto penal amagó primero y luego definió a su derecha para poner el 4-1.
Cavenaghi puso el primer tanto a los 24 del primer tiempo, luego de un dudoso penal cobrado por Pablo Lunati del arquero Federico Crivelli en perjuicio de Alejandro Domínguez.
Luego, en la segunda mitad, el Torito de General O'Brien marcó otros tres tantos, uno de ellos de taco, para establecer marcadas diferencias en el resultado más allá del polémico penal de la etapa inicial. El descuento lo marcó el defensor Nicolás Minici a los 42 minutos.
Con este resultado el elenco millonario vuelve provisoriamente a la cima de la Primera B Nacional con 26 puntos, hasta tanto juegue el líder del campeonato hasta el comienzo de esta decimotercera fecha, Instituto, ante Guillermo Brown, este domingo en Puerto Madryn.
Los dirigidos por Matías Almeyda salieron a buscar el encuentro desde el comienzo, presionando en campo del oponente y obligando a su rival a los envíos largos en busca de sus delanteros Jorge Luna y Marcos Pirchio.
River tuvo en ese comienzo buenas escaladas por la derecha de la mano del uruguayo Carlos Sánchez y Luciano Abecasis, además del peso aportado cerca del área y dentro de ella por Cavenaghi y Alejandro Domínguez.
A los 13 minutos, El Chori probó con una volea desde la puerta del área que Federico Crivelli despejó volando a su derecha. Luego, el propio Domínguez, a los 22, le quitó el balón en la salida a Víctor Soto y se fue en diagonal mano a mano ante Crivelli. El arquero tapó con sus manos y se quedó con la pelota, al tiempo que Domínguez cayó dentro del área.
Lunati, sancionó un dudoso penal y Cavenaghi se encargó de cambiarlo por gol acomodando el disparo junto al palo izquierdo.
Gimnasia careció de ideas en el mediocampo, el doble cinco compuesto por Pablo Saucedo y Maximiliano Rodríguez dio muchas ventajas y ante cada embate millonario el fondo del Lobo sufrió.
La única chance para los dirigidos por Salvador Ragusa había sido antes del gol Millonario cuando Pirchio desvió un remate, luego de ganarle en velocidad a Ramiro Funes Mori y definir por encima de Leandro Chihizola, quien había salido apresuradamente a cortar la jugada.
Ya en el segundo período River empezó a cerrar la faena desde el inicio. Cavenaghi recibió de espaldas al arco a los 5 minutos un pase de Domínguez, se fue en velocidad hacia el área, dejó en el camino a un defensor y cruzó el remate con comba para ubicar la pelota junto al palo izquierdo de Crivelli. Así se produjo el 2-0.
El arquero local evitó una nueva caída de su arco a los 8 minutos, tras un cabezazo del uruguayo Juan Manuel Díaz, aunque nada pudo hacer a los 23 luego de una nueva acción de Cavenaghi.
En un contragolpe letal, el Torito abrió a la derecha para Sánchez, éste devolvió la pared y Cavenaghi estrelló el balón contra el palo derecho. Sánchez capturó el rebote y cedió nuevamente para el goleador, quien de taco, estableció el 3-0.
Gimnasia intentó con acciones aisladas tras verse en tamaña desventaja. Logró el descuento recién a los 42, cuando Saucedo envió un centro bajo cruzado de derecha a izquierda por detrás de la defensa. En el segundo palo el defensor se arrojó hacia a adelante y superó a Chichizola en su estirada para enviar el balón al fondo de la red.
Cuando el partido expiraba Gustavo Bou realizó una buena diagonal de derecha al centro y habilitó a Cavenaghi, quien en el punto penal amagó primero y luego definió a su derecha para poner el 4-1.
viernes, 4 de noviembre de 2011
RIVER PLATE Hinchas violentos son procesados
Cuatro miembros de la "barra brava" del River Plate argentino fueron procesados por amenazar al árbitro internacional Sergio Pezzota en el partido en el que sufrió el descenso a la Segunda División, informaron ayer fuentes judiciales.
El juez Rodolfo Cresseri dictaminó además que por el momento no hay pruebas para procesar a otros diez acusados como coautores o cómplices de las amenazas, entre ellos un directivo del club, señalaron.
A Martín Araujo y Héctor "Caverna" Godoy, líderes de "Los Borrachos del Tablón" y otros dos miembros de esa "barra brava" (grupo violento) fueron procesados por "amenazas coactivas" a Pezzota durante el entretiempo del partido del 26 de junio pasado, en el que River igualó con Belgrano y perdió la categoría.
Las actuaciones responden a una denuncia del árbitro, quien aseguró que los vándalos acudieron a su vestuario para exigirle que favoreciera al River y le amenazaron con la presunta complicidad de directivos del club y policías.
El juez Rodolfo Cresseri dictaminó además que por el momento no hay pruebas para procesar a otros diez acusados como coautores o cómplices de las amenazas, entre ellos un directivo del club, señalaron.
A Martín Araujo y Héctor "Caverna" Godoy, líderes de "Los Borrachos del Tablón" y otros dos miembros de esa "barra brava" (grupo violento) fueron procesados por "amenazas coactivas" a Pezzota durante el entretiempo del partido del 26 de junio pasado, en el que River igualó con Belgrano y perdió la categoría.
Las actuaciones responden a una denuncia del árbitro, quien aseguró que los vándalos acudieron a su vestuario para exigirle que favoreciera al River y le amenazaron con la presunta complicidad de directivos del club y policías.
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